
Frase bíblica:
“Al ver a la gente, Jesús sintió compasión” (Mt 9,36)
Vida de la vida de Don Bosco:
Juan Bosco, siendo joven sacerdote, se encuentra con Bartolomé Garelli, un muchacho pobre, ignorado y maltratado. Don Bosco no lo ignora: lo mira, lo escucha y lo acoge. Así nace el Oratorio.
El 8 de diciembre de 1841, Don Bosco llega a la sacristía de la iglesia de San Francisco de Asís, en Turín. Allí ve a un muchacho pobre, mal vestido y sin educación religiosa, Bartolomé, que estaba siendo expulsado por el sacristán por no saber ayudar en misa.
Don Bosco interviene, no para reprender al muchacho, sino para defenderlo. Se le acerca con respeto, le pregunta su nombre, su historia, si sabe rezar. Bartolomé no sabía nada, pero Don Bosco no se escandaliza. Ve en él un hijo, no un problema.
Ese día no resolvió todas sus necesidades, pero decidió no ser indiferente. Ese encuentro fue el inicio del Oratorio.
- Don Bosco miró donde otros no miraban.
- Supo ver en un joven descartado una promesa.
Reflexión:
Don Bosco no pasó de largo. Supo mirar la realidad juvenil sin prejuicios, reconociendo el dolor y la necesidad. El Aguinaldo 2026 nos invita a lo mismo: ver dónde falta el vino hoy.
- ¿A quiénes no estamos mirando en nuestra comunidad educativa, en nuestras familias, amigo y en el lugar donde vivimos?
- ¿Qué realidades de la vida, de la familia, de la educación preferimos no ver?
Compromiso:
Estos días miraré con más atención a quienes suelen quedar marginados y sin atención.