
MOTIVACIÓN:
Jesús nos invita a vivir con libertad interior, aprendiendo a renunciar a aquello que nos aparta de Dios y del bien. La mortificación no es tristeza ni castigo, sino un camino de crecimiento espiritual que nos ayuda a dominar nuestros impulsos, corregir defectos y fortalecer el corazón. Cuando aprendemos a vencer la comodidad, el egoísmo o las pasiones desordenadas, abrimos espacio para que Cristo reine con más fuerza en nuestra vida.
FRASE:
"Quien aprende a vencerse a sí mismo, da un gran paso hacia la santidad."
PALABRA DE DIOS:
“El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz cada día y me siga.” (Lucas 9, 23)
CANTO REFLEXIVO:
Un canto que invita a confiar en Dios, a perseverar en el camino del bien y a encontrar fortaleza interior para seguir a Jesús con generosidad.
COMPROMISO:
Hoy haré un pequeño acto de renuncia o sacrificio con amor, y dedicaré un momento del día a revisar mi corazón para reconocer aquello que necesito corregir y ofrecerlo a Jesús.
