
MOTIVACIÓN:
Jesús quiso que aprendiéramos de una manera especial su mansedumbre y humildad. La humildad no consiste en sentirse menos que los demás, sino en reconocer que todo lo bueno que tenemos proviene de Dios. Quien vive con humildad sabe servir, escuchar, agradecer y confiar en el Señor. Por eso los santos la consideraron el fundamento de todas las virtudes y el camino seguro para acercarse a Dios.
FRASE:
"Un corazón humilde no busca ser el primero, sino servir con amor donde Dios lo coloque."
PALABRA DE DIOS:
“Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas.” (Mateo 11, 29)
CANTO REFLEXIVO:
“Que se Abra el Cielo” – Athenas
Un canto de entrega y confianza que ayuda a reconocer la grandeza de Dios y la necesidad de abrirle humildemente el corazón.
COMPROMISO:
Hoy practicaré la humildad en mis palabras y acciones, reconociendo mis errores, valorando a los demás y ofreciendo mi servicio con sencillez y alegría.