
MOTIVACIÓN:
Jesús vivió toda su vida buscando la gloria del Padre y la salvación de las almas. Cada palabra, cada gesto y cada obra de su vida estuvieron orientados a cumplir la misión que el Padre le confió. También nosotros estamos llamados a vivir así: haciendo de nuestras tareas, estudios, trabajo, servicio y pequeños esfuerzos cotidianos una ofrenda agradable a Dios. Cuando hacemos las cosas con amor, responsabilidad y recta intención, nuestras acciones se convierten en semillas de bien y en camino de santidad.
FRASE:
"La grandeza de una acción no está en su tamaño, sino en el amor con que se ofrece a Dios."
PALABRA DE DIOS:
“Padre, yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste.” (Juan 17, 4)
CANTO REFLEXIVO:
Un canto que invita a ofrecer la vida, el trabajo y cada acción cotidiana a Dios, buscando siempre agradarle y glorificarlo con amor.
COMPROMISO:
Hoy ofreceré al Señor mis acciones, tareas y esfuerzos, procurando realizarlos con amor, responsabilidad y alegría, para dar gloria a Dios en todo lo que haga.
