MOTIVACIÓN:

La castidad es un don que nos ayuda a amar con pureza, respeto y verdad. Jesús nos invita a cuidar el corazón, los pensamientos y las acciones, para vivir una vida íntegra y transparente ante Dios. La pureza no es solo una renuncia, sino una manera de amar mejor, con libertad interior y con un corazón disponible para el bien. Quien cultiva la limpieza del corazón aprende a mirar a los demás con dignidad, ternura y respeto.

FRASE:

"La pureza del corazón permite ver la vida, a los demás y a Dios con una mirada más limpia y sincera."

PALABRA DE DIOS:

“Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.” (Mateo 5, 8)

 

CANTO REFLEXIVO:

“Purifícame” – Athenas

Un canto de oración que invita a pedir a Dios un corazón limpio, renovado y dispuesto a vivir en su amor.

COMPROMISO:

Hoy practicaré la humildad en mis palabras y acciones, reconociendo mis errores, valorando a los demás y ofreciendo mi servicio con sencillez y alegría.